Se trata de una bonita finca para disfrutar del campo muy cerca de Madrid y Toledo, enclavada en zona tradicionalmente agrícola dada la calidad del suelo y la frescura de la zona.
En la finca quedan algunos olivos centenarios pues este fue un cultivo tradicional en la comarca.
Tiene una parte de monte divertida para la caza menor, habiendo incluso varios ejemplares de corzo. El jabalí aquí está de paso, podría fijarse con gestión puesto que tiene buenas zonas de encame en el arroyo.
El complejo de construcciones es amplio y variado dando juego para muchas cosas dependiendo las intenciones de cada uno, pero se trata de un conjunto castellano muy atractivo.
Por último, la ubicación es muy buena, se trata de una finca prácticamente a las puertas de Madrid y junto a una Ciudad como Toledo.
La finca está en zona de caza menor, siempre estuvo integrada en el coto vecino, actualmente forma parte del vedado, pero se pude volver a añadir.
